LA TÉCNICA COMO
SALUD
La salud (del latín salus, -ūtis) es el estado de
completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de
enfermedad o dolencia, según la definición presentada por la Organización
Mundial de la Salud en su constitución aprobada en 1948.1 2 Este concepto se
amplía a: "Salud es el estado de adaptación de un individuo al medio en donde se
encuentra." Algunos críticos como Milton Terris, han propuesto la eliminación de
la palabra “completo” de la definición de la OMS. En la salud, como en la
enfermedad, existen diversos grados de afectación y no debería ser tratada como
una variable dicotómica. Así, se re
formularía de la siguiente manera: "La
salud es un estado de bienestar físico, mental y social, con capacidad de
funcionamiento, y no sólo la ausencia de afecciones o enfermedades”. También
puede definirse como el nivel de eficacia funcional o metabólica de un organismo
tanto a nivel micro (celular) como a nivel macro (social). En 1992 un
investigador amplió la definición de la OMS, al agregar: "y en armonía con el
medio ambiente".
Dentro
del contexto de la promoción de la salud, la salud ha sido considerada no como
un estado abstracto sino como un medio para llegar a un fin, como un recurso que
permite a las personas llevar una vida individual, social y económicamente
productiva. La salud es un recurso para la vida diaria, no el objetivo de la
vida. Se trata de un concepto positivo que acentúa los recursos sociales y
personales, así como las aptitudes físicas.
LA TÉCNICA COMO
SEGURIDAD
El
término seguridad proviene de la palabra securitas del latín.1 Cotidianamente se
puede referir a la seguridad como la ausencia de riesgo o también a la confianza
en algo o alguien. Sin embargo, el término puede tomar diversos sentidos según
el área o campo a la que haga referencia.
La
seguridad es un estado de ánimo, una sensación, una cualidad intangible. Se
puede entender como un objetivo y un fin que el hombre anhela constantemente
como una necesidad primaria.
Según
la pirámide de Maslow, la seguridad en el hombre ocupa el segundo nivel dentro
de las necesidades de déficit.
Según la teoría de las necesidades de Bronisław
Malinowski, la seguridad es una de las siete necesidades básicas a satisfacer
por el hombre.
PREVENCIÓN DE RIESGOS Y SEGURIDAD EN EL AULA-TALLER DE
INFORMÁTICA
Los
principales factores de riesgos a los que un docente está sometido en el aula
son:
•
Riesgos eléctricos.
•
Caídas al mismo nivel.
•
Orden y limpieza.
•
Riesgos derivados del medio ambiente.
•
Ruido.
• Condiciones termo higrometrías.
•
Iluminación.
•
Ventilación.
•
Riesgos derivados de la carga de trabajo.
•
Problemas de voz.
• Problemas musculo
esqueléticos.
•
Estrés.
• Síndrome Burnout.LA PREVENCIÓN DE RIESGOS EN LOS PROCESOS DE PRODUCCIÓN
Con
carácter general debe proponerse que al inicio de las actuaciones al
establecimiento del Plan de Prevención de Riesgos Laborales, se realizará no a
partir de una evaluación de riesgos, sino de una toma de datos derivada de la
información disponible en la empresa. Datos relativos a su actividad, la
organización de la empresa, la complejidad de los procesos productivos, el
número de trabajadores, centros de trabajo, índices de siniestralidad, etc., que
permitieran diseñar e implantar el Plan de Prevención de Riesgos Laborales,
según dispone el artículo 16.1 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (Ley
31/1995) y el apartado 1 del artículo 2 del Reglamento de los Servicios de
Prevención (RD 39/1997).
La puesta en práctica de toda acción preventiva
requiere, en primer término, el conocimiento de las condiciones de cada uno de
los puestos de trabajo, para identificar y evitar los riesgos y evaluar los que
no puedan evitarse, desconformidad con el artículo 2.2 del RD 39/1997. La descripción de
los riesgos genéricos del proceso productivo se considera fundamental, puesto
que en esta fase, si apareciesen riesgos que el empresario puede evitar, esto
último resultará prioritario, por aplicación de los principios generales de
la acción preventiva los procesos productivos, el número de (artículo 15.1 de la
Ley 31/1995).
Es
necesario que el Plan de Prevención de Riesgos Laborales refleje los compromisos
y objetivos en materia preventiva, estando estos integrados en el resto de los
objetivos empresariales. Puede afirmarse que este es el primer paso para la
eficaz integración de la actividad preventiva en el sistema general
de
gestión
de la empresa, según lo dispuesto en el artículo 16.1 de la Ley
31/1995.
Este
plan de prevención de riesgos laborales deberá incluir la estructura
organizativa, las responsabilidades, las funciones, las prácticas, los
procedimientos, los procesos y los recursos necesarios para realizar la acción
de prevención de riesgos en la empresa, en los términos que reglamentariamente
se establezcan, de conformidad con el segundo párrafo del artículo 16.1 de la
Ley 31/1995.
En
conclusión, el Plan de Prevención de Riesgos debería contener los siguientes
elementos:
a)
Determinación de compromisos y objetivos, que deberán estar integrados con el
resto de objetivos de la empresa. b) Las prácticas, los procedimientos y los
procesos. c) la descripción de la estructura organizativa de la empresa, que
incluirá: la determinación y constitución de la modalidad organizativa de los
recursos necesarios para el desarrollo de las actividades preventivas. Los
nombramientos de personas con responsabilidades en materia de prevención de
riesgos laborales (que incluirá la definición, funciones y recursos, así como
las necesidades de capacitación formativa). La articulación de los mecanismos de
participación y consulta. Antes de la implantación del plan de prevención, la
empresa deberá haber resuelto la capacitación de las personas vinculadas con la
prevención. Para la elaboración del plan de prevención por el empresario, se
podrá contar con el asesoramiento de entidades especializadas. El plan de
prevención deberá estar documentado y ser asumido por el
empresario.
El primer principio general de la acción preventiva es
evitar el riesgo, debiendo evaluarse aquellos que no hayan podido ser evitados
con carcter previo. La evaluación de los riesgos laborales es el
proceso dirigido a estimar la magnitud de aquellos riesgos que no hayan podido
evitarse, obteniendo la información necesaria para que el empresario esté en
condiciones de tomar una decisión apropiada sobre la necesidad de adoptar
medidas preventivas y, en tal caso, sobre el tipo de medidas que deben
adoptarse. El empresario deberá realizar una evaluación inicial de los riesgos
para la seguridad y salud de los trabajadores, teniendo en cuenta, con caracter
general, la naturaleza de la actividad, las características de los puestos de
trabajo existentes y de los trabajadores que deben desempeñarlos. Igual
evaluación deberá hacerse con ocasión de la elección de los equipos de trabajo,
de las sustancias o preparados químicos y del acondicionamiento de los lugares
de trabajo. La evaluación inicial tendrá en cuenta aquellas otras actuaciones
que deben desarrollarse de conformidad con lo dispuesto en la normativa sobre
protección de riesgos específicos y actividades de especial peligrosidad. La
evaluación sera actualizada cuando cambien las condiciones de trabajo y, en todo
caso, se someterá a consideración y se revisará, si fuera necesario, con ocasión
de los daños para la salud que se hayan producido. Cuando el resultado de la
evaluación lo hiciera necesario, el empresario realizará controles periódicos,
de las condiciones de trabajo y de la actividad de los trabajadores en la
prestación de sus servicios, para detectar situaciones potencialmente
peligrosas. La evaluación inicial de los riesgos que no hayan podido evitarse
deberá extenderse a cada uno de los puestos de trabajo de la empresa en que
concurren dichos riesgos.
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